¿Cómo se reparte?
SAGAI recaba la información necesaria para determinar el grado de utilización de las interpretaciones artísticas en cada ejercicio, mediante acuerdos con diferentes instituciones y empresas a fin de conocer el volumen de obras que han sido explotadas cada año.
En este sentido, para determinar qué interpretaciones se han emitido por televisión así como en qué porcentaje éstas han sido grabadas,
SAGAI recaba estos datos del proveedor audiencias IBOPE, al tiempo que mantiene un equipo de gestión y visionado de las obras emitidas en el año. Por otro lado, para determinar las obras que se han exhibido en las salas de cine
SAGAI recaba la información de los propios usuarios.
El proceso de reparto
Las operaciones de distribución realizadas por
SAGAI se efectúan básicamente en dos fases, una primera, en la que se determina el importe que corresponde a las obras o grabaciones audiovisuales explotadas en el año, y otra posterior, en la que tal importe es distribuido a los artistas que han participado en las mismas.
La distinta naturaleza de los datos a gestionar implica que las metodologías a emplear para determinar el importe que corresponde a las obras difiera de unos derechos a otros, mientras que las operaciones de distribución a los artistas sean comunes para todos los derechos gestionados.
Fase de reparto a las obras

Con carácter general, durante esta fase se atribuye un importe a la obra en función del grado de utilización que ésta haya tenido. Por ejemplo, en el caso del derecho de comunicación pública en salas de cine se entenderá que ha sido más utilizada aquella película que haya generado mayores ingresos en boletería.
En consecuencia, en función del tipo de explotación que se realice se aplican unos criterios específicos para determinar el grado de utilización de
la obra.
Fase de reparto a los artistas

El reparto entre los artistas de una obra se realiza en función del grado de participación de cada intérprete en la misma, y este grado se materializa mediante la clasificación de su interpretación en categorías de reparto.
Para articular este sistema, en la actualidad la Entidad ha definido cuatro categorías de reparto: A1, A, B y C. que se asignan según parámetros objetivos de participación definidos para cada tipo de producción (porcentaje de aparición por secuencias, volumen de takes realizados, etcétera).
La clasificación de los artistas en las cuatro categorías y, por tanto, la asignación de un importe proporcional a cada una de ellas, precisa de la realización de dos tareas. Por un lado la confección de la “ficha artística” de la obra, con todos los participantes de la misma, por el otro lado la propia “clasificación”. Estas labores se desempeñan por el equipo técnico adscrito al departamento de reparto.
Para la realización de estas labores la Entidad recaba y supervisa diferentes bases de datos, contando con un sistema de grabación de televisión abierta las veinticuatro horas diarias, que facilita la labor de análisis por visionado de cada una de las emisiones que presenten interpretaciones protegidas a efectos de propiedad intelectual.